Historias positivas para mejorar tu semana
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Historias positivas para mejorar tu semana
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Un mundial lleno de buenas noticias
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YOLANDA CLEMENTE POMEDA
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Bienvenidos a Correo sí deseado, la newsletter de EL PAÍS que selecciona historias positivas, con las que aprender, entretenerse y, sobre todo, con la que intentaremos que tu semana sea un poquito mejor. Si te han reenviado este boletín y quieres recibir los próximos en tu correo, puedes apuntarte aquí.
¡Hola! ¿Cómo estás?
Por aquí estamos viviendo ya los últimos días del Mundial. A mí me gusta el fútbol y más o menos estoy atenta durante todo el año de lo que va pasando, pero si tú no eres seguidor, el Mundial también puede haberte enganchado. Lo explica estupendamente la jugadora de la selección española Mariona Caldentey en esta columna que publicaba el pasado domingo:
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Algunos acontecimientos deportivos trascienden al deporte. El Mundial es, sin duda, uno de ellos. Con él, algo cambia. Se nota en las calles, hay una energía distinta. El fútbol es el centro de todo. Las conversaciones pasan a ser monotema, los planes se adaptan y los horarios se ajustan. Pocas cosas en el universo tienen el poder de reunir a tanta gente con una ilusión compartida.
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Y cada uno vive esa ilusión compartida por sus propios motivos. Quizá te gusta el fútbol y te hace ilusión sentarte delante de la tele cada tarde, noche o madrugada para ver cualquier partido. O quizás estás lejos de tu país y ver a tu selección es una forma de volver a casa. O puede que hayas participado en una de las numerosas porras que nos rodean y que nos tienen a todos estos días haciendo cuentas por si ganas (y presumir cuatro años de ello). O quizá ver los partidos te hace olvidar los problemas por un rato. Eso, por ejemplo, ocurre en Cuba, como cuenta Sergio Murguía en esta estupenda crónica.
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Aficionados cubanos se reúnen a ver un partido del Mundial en La Habana, el 16 de junio / MARCEL VILLA
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También puede ser que sigas el Mundial porque te trae buenos recuerdos. Dentro del gran trabajo que está haciendo la sección de Deportes de EL PAÍS, dirigida por Nadia Tronchoni, cada mañana puedes recibir una newsletter con muchas historias de este mundial. En ella, además, mi compañero Dani Arribas está buscando los recuerdos que todos tenemos de los mundiales: el primer campeonato que recuerdas de cuando eras pequeño, el que compartías con tus padres o con tus hijos, la primera vez que viste un gol… En este artículo tienes la recopilación de algunos de los bonitos recuerdos que nos generan los mundiales.
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¿Recuerdos? Por ejemplo estas entradas que décadas después aún conserva Juan Domínguez, para un partido de segunda fase en España 82 en el Bernabéu, por 600 pesetas.
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Pero puede que incluso no te guste el fútbol. En ese caso estoy segura de que hay un montón de historias bonitas que te gustará leer. Ahora te contamos muchas de ellas y también otras que nos han puesto contentas esta semana.
¡Seguimos!
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Gente haciendo cosas (buenas)
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- Más allá del debut de Borja Iglesias. Nos confesamos por aquí muy fan de Borja Iglesias. Apenas ha jugado más allá de cinco minutos durante este Mundial, pero representa una clase de futbolista que no es fácil encontrar: valiente y comprometido. En esta otra columna de Mariona Caldentey explica las razones por las que muchos nos alegramos de que futbolistas como el Panda cumplan el sueño que cualquier futbolista tiene desde niño.
- Vozinha, el portero de Cabo Verde que ya es el ídolo de muchos. ¿Cómo se llega a ser un héroe? Es difícil de saber, pero si hay uno en este Mundial ha sido él. Aprendió a jugar con niños más mayores, ha sido nómada por al menos seis países, jugando en diferentes clubes, y con sus más de 40 años ha llevado a su selección hasta octavos de final en este Mundial.
- Más viejos rockeros que nunca. Vozinha es uno de los ocho futbolistas que han jugado este año habiendo soplado ya las velas de su 40 cumpleaños. Estrellas como Cristiano, Modric o Neuer son ejemplos de este fenómeno que los expertos atribuyen a la profesionalización en los ámbitos de preparación y medicina deportiva. Si quieres investigar más sobre el tema de la edad en los futbolistas, tienes este reportaje de mi querida Patricia San Juan Flores donde analiza a qué edad se retiraron las estrellas mundialistas.
- De trabajar en una fábrica y que te digan que no vales para el fútbol a golear con tu país. Deniz Undav, a punto de cumplir 30 años, ha logrado hacer tres goles en los cuatro partidos que Alemania ha jugado en este Mundial. Pero es más sorprendente cuando sabes que hace apenas nueve años jugaba en un equipo de la cuarta división alemana y, a la vez, trabajaba a tiempo completo operando una máquina láser en una fábrica. Y que a los 14 años el histórico Werder Bremen lo rechazara porque era “demasiado bajo”. Tras foguearse en las catacumbas del fútbol germano, ha brillado con Alemania.
- Palestinos con La Roja en el corazón de Ramala. Tradicionalmente los países que no están representados en el Mundial se suman a apoyar a equipos que les son más o menos simpáticos o con los que tienen cierta afinidad. Este año, España se ha ganado el respaldo en Gaza y Cisjordania por el apoyo que el Gobierno le ha dado en la guerra contra Israel y mi compañero Antonio Pita se ha ido a ver un partido de La Roja con ellos.
- Y en Lugo, van con Cabo Verde. Primer partido de la selección española en el campeonato y empata con Cabo Verde. Decepción en todo el país. No, en todo no. En Burela, un pueblo de 10.000 habitantes en la comarca de A Mariña de Lugo, lo celebraron animadamente. Y es que en este municipio lucense el 10% de su población tiene orígenes en el país africano.
- Katia Itzel García, la primera árbitra mexicana en un Mundial. No te voy a engañar. Me ha costado encontrar a una mujer como protagonista de este envío. Pero tanto esta árbitra mexicana como su asistente Sandra Ramírez han roto un techo de cristal más para las mujeres mexicanas dirigiendo el Túnez-Países Bajos de primera fase, y se merecían aparecer en esta newsletter.
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