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Queridos lectores, queridas lectoras,
Si bien el mundo, sus líderes y sus gentes empiezan a aprender a convivir con los vaivenes, exabruptos y desandadas diarias del inquilino de la Casa Blanca, esta semana ha sido especialmente intensa la batalla de Trump contra Trump. Su cuenta en Truth sirve de hemeroteca de la contradicción, recientemente con su decisión de convertirse en agente de tráfico para anunciar ora el cierre, ora la apertura del estrecho de Ormuz. Nuestros compañeros y compañeras a cargo de la cobertura en Estados Unidos lo han sufrido en sus propios teclados. Nadie mejor que Iker Seisdedos, delegado en Washington, para explicarlo.
“Muchos de los anuncios de Trump que cada día nos toca cubrir desde Washington son mentiras, exageraciones, amenazas vacías o propuestas a medio cocinar de las que luego se arrepiente, como ha sucedido esta semana con ese peaje que en teoría iba a imponer a las naciones del Golfo para usar el estrecho de Ormuz del que menos de 24 horas después se echó atrás.
Se informa sobre cada una de ellas porque son cosas que, por más descabelladas que suenen, salen de la boca del presidente de Estados Unidos. Un año y medio después de su regreso al poder, cabe preguntarse cuánto daño ha hecho este inquilino de la Casa Blanca al prestigio de la palabra de la institución a la que representa y si algún día ese prestigio volverá a ser el de antes.
Entre tanto, el reto es contar a Trump equilibrando el derecho a la información de nuestros lectores con la obligación de no contribuir al ruido en el que Trump se encuentra cómodo, y de ser capaces de servir de cortafuegos a la propaganda de la Casa Blanca”.
Las oscilaciones en el humor de Trump se han convertido en una variable más de la política internacional que los líderes internacionales y consejeros políticos incorporan a su estrategia. Así ha sido en la cumbre de la OTAN que acogió Ankara la semana pasada y que sus organizadores prepararon durante un año hasta el último detalle para que el octogenario republicano saliera satisfecho del encuentro sin anunciar nuevas retiradas de efectivos en Europa o recortes en la contribución de EE UU.
Nuestra compañera María R. Sahuquillo lo contó como sigue:
“En apenas tres horas, Donald Trump pasó de amenazar con cortar el comercio con España y definir como 'inútiles' a sus aliados europeos por no ayudarle en su guerra contra Irán, a decir a los líderes de la OTAN que durante la cumbre de Ankara sentía 'que había 'amor en el aire'. Las intervenciones de los líderes mundiales se redujeron a menos de cinco minutos para que Trump 'no desconectase”.
Aquí el texto completo: Qué pasó en la cumbre de la OTAN de Ankara: los cinco minutos que cambiaron el humor de Trump. Al término del encuentro, el septuagenario líder Turco, Recep Tayyip Erdoğan, sorprendió a los líderes europeos con un peculiar regalo que puso a más de uno en un aprieto: un revólver con sus balas.
Las políticas antimigratorias en un país fundado por migrantes no solo están rasgando la esencia del país, sino que dejan un reguero de muertos a los que nuestra compañera Beatriz Guillén, de la delegación de EL PAÍS en México, pone rostros y nombres en este reportaje: Obreros, meseros y lavanderos: las seis vidas mexicanas que terminaron en las manos del ICE.
“El más joven en morir fue Royer: tenía solo 19 años. Pero no eran viejos José Guadalupe y Lorenzo, que eran los mayores y apenas contaban 52 años. Venían de Veracruz, Chiapas y Guanajuato. La mayoría llevaba décadas trabajando en lo que trabajan los empleados humildes en Estados Unidos: en las obras de construcción, en las lavanderías y en los restaurantes. Los detuvieron mientras desayunaban, cuando iban al trabajo, porque estaban manejando sin licencia. El que más aguantó en manos del ICE no superó los tres meses. Héber, de 34 años, solo sobrevivió una semana. Varios estuvieron enfermos durante casi toda su detención, algunos en centros migratorios preparados “para quebrar” a quienes albergan. Dejan a las esposas que conocieron en Estados Unidos, a los hijos que nacieron en Estados Unidos, a las vidas que rehicieron en Estados Unidos.”
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