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Buenos días a todo el mundo. Viajé a Cuba hace dos décadas. Fidel Castro aún era presidente. La pobreza era palpable. Pero el nivel de autoestima, atención a la salud y educación era superior al que había visto en los países vecinos. Varios cubanos mayores hablaban alemán conmigo, pues habían ido de intercambio a Alemania Oriental en su juventud. Cuando les preguntaba sobre sus vidas, estaba claro que muchos deseaban un cambio en un sistema político notoriamente represivo, e igualmente claro que no creían que el cambio fuera a producirse pronto. Hoy eso es diferente. El turismo se ha desplomado, junto con gran parte del país. Este podría ser el año de la caída del régimen cubano. También:
La asfixia de CubaCuba, un archipiélago dirigido por un gobierno comunista y situado a menos de 150 kilómetros de la costa de Florida, ha sido una espina clavada en el costado de Estados Unidos durante casi siete décadas. Desde que Fidel Castro dirigió una revolución que lo llevó al poder hace 67 años, muchos presidentes estadounidenses han intentado derrocar al gobierno. Durante la Guerra Fría se registró una invasión fallida. La CIA intentó asesinar a Castro al menos ocho veces. Ha habido innumerables tácticas de presión económica y sanciones. Ahora, el gobierno de Donald Trump apuesta a que este es el último año de la revolución comunista cubana. Trump ha cortado los envíos de petróleo extranjero y varias fuentes de ingresos exteriores que habían mantenido a flote la economía y el gobierno de Cuba. El impacto ha sido duro: inflación galopante, escasez de gasolina y apagones prolongados. La basura se acumula en las calles. Ya se han hecho predicciones sobre la caída de los dirigentes cubanos, sobre todo tras la disolución de la Unión Soviética, que durante mucho tiempo fue el principal benefactor de la isla. Hasta ahora todas han sido erróneas. Pero esta vez parece diferente, escribe mi colega Frances Robles, quien ha cubierto la isla durante más de tres décadas. “La situación en Cuba se ha vuelto insostenible”, me dijo Frances. “Era un chiste recurrente que, por muy mal que se ponga la cosa, el régimen sobrevive. Ahora nadie bromea”. Cómo ha sobrevivido Cuba Cuba estaba en crisis mucho antes de que Trump llegara a la presidencia. Había escasez de combustible cuando viajé allí a principios de la década de 2000; veíamos bicicletas en la autopista. Muchos de los coloridos y vetustos Cadillacs, distintivos del paisaje urbano de La Habana y dinosaurios que recuerdan la época anterior a la revolución, estaban principalmente parados. Pero incluso después de que finalizó el apoyo de la Unión Soviética hace casi cuatro décadas, el gobierno cubano siempre se las arregló para salir adelante. Encontró tres formas principales de sobrevivir.
En el pasado, las deterioradas redes eléctricas provocaban a menudo apagones intermitentes. La pandemia del COVID-19 aplastó el turismo. Pero lo que hace que la crisis actual sea potencialmente más grave es que el gobierno de Trump tiene en el punto de mira las formas en que Cuba ha sobrevivido hasta ahora. La presión sobre Venezuela Cuando Trump volvió a la Casa Blanca el año pasado, giró su atención agresivamente hacia América Latina. La política está impulsada por el secretario de Estado Marco Rubio, hijo de migrantes cubanos, quien sueña desde hace tiempo con derrocar al gobierno comunista de las islas. Frances me dijo que el momento clave de la más reciente recaída de Cuba se produjo el 3 de enero, cuando el gobierno de Trump capturó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y tomó el control efectivo de la producción petrolera del país. Cuba ya formaba parte del cálculo. Como informaron mis colegas, un motivo central del ataque era privar a la isla de petróleo. Venezuela había estado enviando a Cuba unos 35.000 barriles de petróleo al día. Trump interrumpió el suministro y amenazó con imponer aranceles a cualquier otro país que enviara petróleo a Cuba. México, el otro proveedor principal del país, también interrumpió los envíos. Además del petróleo, Trump también ha reducido drásticamente el acceso de Cuba a divisas procedentes del turismo y de las misiones médicas del país en el extranjero. Guatemala dijo recientemente que enviaría a casa a su brigada médica cubana. Mientras tanto, el turismo prácticamente se ha agotado. En febrero, se informó a las compañías aéreas que no quedaba combustible para aviones en Cuba, lo que obligó a muchas de ellas a interrumpir el servicio. En las últimas semanas, aviones vacíos han volado a Cuba para recoger turistas y llevarlos de vuelta a casa, me dijo Frances. En declaraciones públicas, funcionarios cubanos han denunciado al gobierno de Trump por intentar empujar a Cuba hacia el colapso cortándole el acceso al combustible. “La opción de la rendición no es la opción de Cuba”, dijo el presidente Miguel Díaz-Canel. El gobierno cubano también ha manifestado su disposición a entablar conversaciones con Estados Unidos.
¿Qué vendrá después? Es difícil saber cuánto tiempo podrá durar Cuba sin petróleo importado. Algunos predicen que la crisis podría llegar a un punto crítico en cuestión de semanas. “Están intentando crear en Cuba una situación de tensión extraordinaria, similar a una guerra, para intentar sacar ofertas del gobierno cubano”, dijo a Frances Ricardo Zúniga, exfuncionario del gobierno de Obama que ayudó a dirigir negociaciones secretas con Cuba. “Pero los cubanos no tienen ninguna visión de un plan que los aparte del poder”. Y no está claro quién dirigiría el país si cae el gobierno. La mayoría de los líderes de la oposición están en prisión o en el exilio. Pero ahora existe la sensación de que “algo tiene que ceder”, me dijo Frances. “Mucha gente cree que este año podría ser el año en que termine el régimen”, dijo Frances, “ya sea por la agitación social en las calles o por algún tipo de solución negociada que el gobierno cubano se vea obligado a aceptar”. ¿Nos lees en Cuba? Aquí tenemos un cuestionario para ti. QUÉ MÁS ESTÁ PASANDO
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10.000—Es el número de antenas de un nuevo y sofisticado sistema de radar que pronto empezará a funcionar en Noruega para explorar las auroras boreales. Los científicos esperan ver más de cerca la atmósfera superior de la Tierra y brindar una comprensión detallada de las luces del norte. EL VIDEO MATUTINO
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